¿Por qué saber cocinar siempre es importante?

A menudo me preguntan: ¿Para qué quieres saber cocinar como un profesional si te dedicas al marketing y al comercio internacional?.

Esta pregunta, que puede parecer sacada de un par de conversaciones aisladas, es más común de lo que os podais imaginar en el ámbito profesional, y a veces personal, en el que nos movemos. Una incomprensión que pone de manifiesto varias cuestiones:

El experto en introducir cacao en un bollo con el dedo.

La primera cuestión a mencionar es la necesidad predominante de ser especialistas absolutos de una sola materia. Parece que se buscan personas capacitadas para hacer mejor que nadie una sola tarea, por simple que sea, pero eso sí, no le pidas que te ayude en cualquier otra cosa porque le han instruido y reprendido para que no se entretenga en tareas que no son la suya. 

Un buen cocinero tiene que salir en Masterchef

La segunda, es que la cocina ha crecido por encima de sus posibilidades y está arrastrando a los aficionados del comer a un chuvinismo incoherente con el sentido natural de la gastronomía; “la difusión cultural”, algo que se ha simplificado en mera comunicación viral que espera impactar al máximo número de personas sin importar su contenido o relevancia cultural. Cuanto más colorido, cuanto más atractivo para el consumidor, mejor.

La Comida fusión no es un invento del siglo XXI

La última cuestión, y para mi la más importante, es la increible falta de interés por la cultura e historia de las tradiciones que rodean a los productos y platos típicos de una región. Si es grave no conocer lo que se come en otros paises, a los que no dudamos en ir a visitar, lo que no se puede tolerar es que no sepamos ni qué comemos, ni por qué los consumimos de esa forma y no de otra. No se trata de ser un experto ni de dar lecciones magistrales sobre gastronomía, es mucho más sencillo. Se trata de abrir la mente a otras personas y otras culturas y entender que somos nomadas que nos hemos preocupado por conocer y respetar las tradiciones para seguir evolucionando con ellas. Llavamos milenios fusionando gastronomías, no somos mejores ni más creativos que antes, solamente nos complicamos más la vida. 

¿Y cual es la moraleja?

“Si te gusta cocinar, hazlo para ti y para tu entorno, nunca lo hagas para ganarte el reconocimiento de los demás. No tengas miedo a probar cosas nuevas y manten una mentalidad abierta hacia otras culturas. No todo te tiene que gustar pero si lo tienes que probar. Disfruta comiendo y descubriendo por qué disfrutan los demás.”

Y colorín colorado, este plato se ha acabado.

Un saludo y si te ha gustado comparte nuestro contenido.

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